Éxitos

Mientras las pibas me ofrecen lo que venden, yo trato de sobrevivir a mi despilfarro. Mi última carta que tengo en mi manga esta por fallar, lo he sabido de antemano; pero la ilusión de que ellas me acompañen durante la noche tiene perfume a fracaso.

Me he dado cuenta de eso en el momento que ellas me han deseado éxitos, palabra bastante ajetreada para expresar que no nos veremos nunca más en esa gran ciudad. Quizás suena trágico, pero las mariposas no pueden durar mucho tiempo en el aire, siempre paran para descansar y en ciertas ocasiones son atrapadas por algún gato imbécil.

Después de llenar mi mochila con éxitos es que decido enfrentar a la maléfica realidad. Sé que será un cuento de hadas relatado por un dragón rengo de mediana edad, eso suena un poco triste, pero a veces es necesario regar con agua caliente los malvones llenos de pulgones. Puede que sea criticable la decisión, pero a la larga los dos van a morir.

A lo lejos veo a una persona calva que transita en su automóvil a gran velocidad, no sería extraño que vaya rápido, lo cómico es que va marcha atrás, cosas locas tiene la vida solía decir un amigo. No es que sea experto en personas, pero creo que el pelado tenía una sobredosis de éxitos guardada en su bolso matero.

Esta noche buscaré nuevamente a la piba de lentes entre las figuras humanas que aplaudirán al poeta, siento que hoy realmente será una noche exitosa, ya que por la mañana los envidiosos me han declarado la guerra. Eso hace que los payasos gordos vacíen la mochila llena de deseos tibios delante de aquellos que dan abrazos de verdad,

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