Pantalla

Recién terminamos de rompernos los ojos contra una pantalla. Parece algo escuálido para aquel que se está meciendo bajo la mesa, pero es la realidad que compramos en aquellos días de encierro.

No me imagino un mundo de saludos fraternos y abrazos sanadores. Siento que seremos tan indiferentes; que muchas de nuestras mascotas deberán sacar un turno urgente para el terapeuta.

Porque es mucho más simple entregar un dispositivo nuevo para que alguien sonría en silencio, que disfrutar un par de minutos acariciándole el rostro a las personas que están cubiertas de soledades.

Somos náufragos de sentimientos, y acéfalos de sentir amor. Es mucho más sencillo saludar con una cara amarilla que intenta simular lo que nunca seremos.

También usamos corazones de colores sabiendo que el nuestro está totalmente oscuro. Tenemos una vida llena de paradoja, donde una imagen captada desde un ángulo “hermoso”, nos hace más delgados, o un filtro mágico que nos convierte la piel en una auténtica porcelana.

El individualismo se ha convertido en héroe, y nos vestimos con el traje de Narciso para cautivar a las demás persona, pero internamente sabemos que no hay una mísera gota de agua en ese estanque que tanto alardeamos poseer.

¡No hay salida!, hemos sido engañados por una plataforma digital que nos da la facilidad de tener muchos “amigos”, y de creer que tenemos “seguidores”, que nos llevaran al cielo. Que si lo miramos de esa realidad que tenemos guardada junto a los juguetes antiguos, es una hipocresía elevada al cuadrado.

Técnicamente el cinismo, y la falta de empatía nos dejen estampillados en las paredes de nuestra vida y debamos recurrir al silencio para pedirle un consejo, pero sabemos que él no podrá decirnos nada, seremos nosotros lo que debamos cambiar la marcha que llevamos puesta.

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1 comentario en “Pantalla”

  1. Pros y contras trae el avance de la tecnología, hay que controlarla, no dejar que ella nos domine. Realmente es una situación compleja, por lo que viene bien desconectarse de vez en cuando de este mundo digital y conectarse con la naturaleza , volver al cara a cara , una charla con amigos , un abrazo, jugar con las mascotas o simplemente mirar el cielo y dar unas respiraciones profundas.
    A algunos nos toca pasar la mayor parte del tiempo mirando pantallas porque trabajamos con ellas, pero hay que disfrutar los momentos donde podemos prescindir de ellas.
    Por otro lado , redes sociales , apariencia, perfección son temas que nos afectan a todos como sociedad y a pesar de saber lo dañino que es todo eso, caemos en consumirlo, porque está diseñado para ser adictivo. Autocontrol y no dejarse llevar por todo lo que te muestran las pantallas… Nos toca sobrevivir a este tiempo, sobrellevar las problemáticas modernas. Solo puedo decir que hay cosas que me llenan más que la tecnología como apreciar un atardecer o acariciar a mis gatos.
    Creo que hoy debemos preguntarnos que nos llena el alma y que la envenena.

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