Sonrisa mágica.

Voy descubriendo cosas nuevas de la vida, mientras trato de sorprenderme con los días milagrosos de una fanfarria decadente. Parece un pronóstico totalmente desacertado, pero créanme que sigo disfrutando de un pantalón con demasiado uso, que de los idiotas que buscan protagonismo a costillas de los errantes.

En lo más profundo de mi desorden encuentro una sonrisa llena de magia que me pide ser sincero los días de navidad. Le digo que se quede tranquila, ya que nunca fui polizonte, mucho menos ahora que me quejo de forma constante del dolor de mi rodilla derecha.

Parece que a ella le cuesta entender la forma en que llevo guardados mis sentimientos. Una bolsa amarilla que tiene cerca de cincuenta años, y un músculo de color rojo desteñido que luce cicatrices de varias batallas. Créanme que de esa forma, pude defenderme de los dolores esporádicos que suelen causar los gusanos.

Muchos me dirán tantas cosas al respecto. De forma constante opinan de mi vida, que ya me tiene sin cuidado si me dicen, cuatro de copa, perro rengo, o bohemio obeso. Porque con el tiempo fui aprendiendo que ellos solo se divierten cuando tienen dinero.

De un momento a otro, la sonrisa mágica se ha marchado, va en busca de sus sueños tratando de apaciguar sus dudas, parece algo ínfimo en una ciudad llena de idiotas, pero en este lugar que solo somos cinco. Ella podrá entender que la vida es muy corta, como para andar estrujando su cerebro en una zona totalmente desértica.

Me levanto para buscar un vaso de agua, cuando una flor de la pasionaria que está estampada sobre una jarra de vidrio me comenta, que ella la conoce de hace mucho tiempo a la sonrisa. Que sus incertidumbres no fueron generadas de forma inesperada, fue la ingratitud, que junto al desapego las que la tuvieron silenciadas durante muchos años.

Si la ven a la sonrisa le pueden decir que la extraño, ya que seria de muy poco caballero negar que ella ha estampado para siempre sus besos en mi músculo desteñido. Y que aunque ella se tape con retazos de silencios, yo puedo seguir descubriendo su magia, y ese perfume inolvidable que ha dejado impregnado en mi piel.

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