Soy feliz

Mientras la máquina expendedora café me pregunta por qué soy feliz, el sonido de mi celular me avisa que ya es hora de corregir errores.

No han sido días tristes los que voy transcurriendo, solo me ha molestado el apuro de personas que desean tener los bolsillos llenos de dinero para encontrarse rápidamente con la muerte. Es obvio que ella también me llevara de viaje en algún momento, pero seguramente cargará un cuerpo ajetreado por las noches vividas con amigos y un corazón lleno de bonitos recuerdos.

En repuesta de lo que preguntaba la maquinaria, puedo responder que estoy siendo más feliz de lo que esperaba, que la magia de esas flores por las que siempre me he sentido seducido, no son tan profundas como el abrazo que nos dimos con ese viejo añoso conocido.

He logrado que ese ruido molesto que fue acompañándome durante estos últimos años; se haya convertido en una campana que siempre me mantiene mentalmente activo, si no sería difícil de explicar por qué aún sigo soñando con los unicornios llenos de colores.

Aunque muchos me digan que ya tengo un destino trazado, no me quedaré esperando lo que dictaminen esos escritos que vemos en el cielo, he preferido nadar entre las aguas tranquilas y afrontar momentos solitarios. No es que quiera terminar excluido mirando paredes, es lo que menos me preocupa, porque siempre estará la posibilidad de que todos mis sentimientos puedan acercarse a disfrutar de tus sueños y de tus locuras. Ya que realmente no solo estoy contento por lo que llevo puesto, estoy feliz porque te veré sonreír en está primavera.

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