Superación

Que frágil se ve este árbol lleno de espinas. Las hormigas vestidas con trajes llenos de lunares verdes parece que buscan destruirlo. No creo que dure más de un día en pie, el ecosistema lleno de odio con el que se rodea; lo está convirtiendo en un muerto en vida.

Desde mi perspectiva introspectiva intento que no caiga, ya que durante bastante tiempo me supo cobijar cuando soñaba con las luces de la felicidad, y en demasiadas ocasiones me abrazaba con sus ramas cuando intentaba acercarme a la muerte.

Por momentos me desespero quiero que me responda, golpeó muy fuerte su tronco para hacerlo reaccionar. No me importa si esas hormigas vestidas de fiesta se enojan. Demasiado daño ya le hicieron estas niñas morochas a la flor del zapallo de una señora con problemas mentales. Si se ofenden por como actuó… Ya es de puras avarientas.

El crujido de su osamenta comienza a sentirse. Esa inquebrantable mole de ramas ha comenzado a caer. Las lágrimas de una calandria hacen que sea todo más trágico. El nido con sus pichones se encontraba en unas de las ramas. En este momento solo veo un par de diminutos seres totalmente aplastados.

Me pongo de rodillas junto a él. Ahora puedo tocar sus ramas que siempre observé desde abajo. Una de sus ramas tiene pintada una frase de amor en la parte superior. Y la que siempre me llamaba la atención por las marcas que tenía, es solo un simple palo desgastado por el viento.

Me voy caminando compungido entre ese matorral que siempre tuve que cruzar. Solo ese árbol pudo escuchar mis silencios y acompañarme en esos días que uno siempre quiere olvidar, pero como la vida siempre tiene algo agradable para mostrarnos, veo que debajo del abatido árbol; un retoño que está saliendo de su raíz está saludándome con una tierna hoja.

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