Lo que hizo la luna

Desaparecemos junto a la fugaz tarde, intentando saciar nuestros deseos. Tratando de que muchos nos aplaudan.

Desde atrás de un vidrio, llevo más de un minuto observando mis olvidos y los rayos del sol. Quizás sea necesario ignorar ese tipo de situaciones, pero realmente me siento relajado al hacerlo.

Básicamente, podría desencadenar una situación conflictiva si le contara al sol lo que hizo la luna. Pero, ¿de qué me serviría ser testigo de alguien que ni siquiera necesita nuestras sonrisas?

Sé que no falta mucho para desafiar al tiempo. Ya me he dado cuenta de que los dolores se hacen más fuertes. Aunque sea más poderoso que mi ser, le haré frente. Necesito saber qué guarda en su valija de equipaje.

Después de varios minutos, comienzo a caminar por una calle oscura. Se nota la escasez de alegría y el encierro provocado por el frío. Después de varios minutos de caminata, comienzo a sonreír, aunque no haya nada cerca que haya provocado esa situación. Solo ha venido a mi mente tu cara de sorprendida cuando besé tu mejilla el Día de las Ánimas.

Compartir
Compartir
Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *