El otro lado
La vi abrazada a la puerta del cementerio, intentando quedarse. Ella sabía que no era su momento, pero deseaba sumergirse en las aguas del olvido. Las desgracias se habían instalado definitivamente en su cerebro. Como pude, la llamé por su nombre, aunque esa mujer desquiciada no quería escucharme. Traté de que su silencio no fuera […]